"UN PEQUEÑO GRAN HÉROE"
Hace algunos años, en un pequeño pueblo muy humilde de la Sierra de Oaxaca, en México. Vivía un pequeño niño llamado Simón. Él era un niño muy delgado y de estatura baja, apesar de que estaba por cumplir sus diez años de edad, parecia de menor edad.
Siendo el mayor de dos hermanos, solia cuidar de su hermano pequeño, ya que sus padres salian desde temprano a trabajar en el campo para poder traer algo de comer. Debido asu humilde condición no tenian los recursos necesarios para para acudir a una escuela como otros niños.
En casa, Simón enseñaba asu hermano a realizar bellas artesanias que luego vendian a los turistas que llegaban ala región. Apesar de su situación tan precaria, Simón era muy alegre y entuciasta, él tenia la esperanza de que todo cambiaría,sí él ponia algo de su parte.
Un día Mateo él harmano menor de Simón , no pudo levantarce de la cama, lo que preocupo a Simón. Sus padres habían salido ala ciudad para vender unas cosas a mejor precio y poder ganarce un poco más de dinero. Simón se había quedado acargo de la casa. Cuando se acerco a la orilla de la cama se dio cuenta de que su hermano estaba muy enfermo.
Preocupado y sin saber que hacer salio de prisa a lo alto de las montañas pidiendo ayuda, el sol era fuerte y el camino dificil. Por degracia no encontro a nadie. Desesperado grito pidiendo ayuda pero nadie le respondia.
Depronto recordo que en la cima de la montaña había una planta medicinal que su Madre solia darles a tomar en té, para que recuperaran fuerzas.
Cuando al fin llego a la cima de la montaña se encontro con todo un gran prado verde y en el centro la planta medicinal que él buscaba, de inmediato se arrodillo a cortarlas.
Y depronto escucho una tierna voz que le dijo:
-Tranquilo, Simón todo va a estar bien.
Simón se voltio de pronto sorprendido. Y vio que una angelical mujer vestida de blanco, con la cara más blanca que había visto y de cabellos largos que llegaban a su cintura de color claro, le sonrreia tiernamente.
Simón,le dijo:
-!Debo apresurarme¡ mi hermano esta sólo en casa, muy enfermo.
Tomando el manojo de hierbas lo envolvio en una manta que llevaba, lo cojio fuertemente entre sus brazos y retrocedio algunos pasos, temeroso de aquella mujer.
-No temas Simón, no te hare daño, he venido a ayudarte.
Simón rapidamente le contesto: No soy yo quien necesita ayuda, si no mi hermano.
"Tranquilo Simón" le dijo la mujer acercandose lentamente y tomandolo del hombro. Cuando la mano toca a Simón, él sintio que una gran calma invadia su cuerpo.
-!Vamos te acompañare a casa¡ le dijo la mujer.
En el camino la mujer le explico que había sido enviada a entregarle un gran obsequio, por ser un gran ser humano. Simón, se mostraba confundido.No lograba comprender del todo.
Sí, Simón tú eres un niño muy pequeño pero con un gran corazón, que día a día luchas por vivir alegremente y transmitirlo a quienes te rodean y son esas pequeñas acciones las que te convierten en "UN PEQUEÑO HÉROE".
-¿Un Héroe, yo un Héroe?,pregunto Simón muy alagado por sus palabras.
Así es pequeño tú gran sencillez, humildad y perceverancia han sido observados todo el tiempo, ahora seras recompensado y el gran sueño de que tu condición de vida cambie se hara realidad.
En la puerta de la casa, la mujer le entrego un pequeño costalillo, con semillas dentro, que pesaba mucho.
- Dale estas semillas a tu Padre para que hay al llegar a casa las siembre, antes del atardecer.
Apesar de que Simón sabía que el terreno no se daba la siembra, ya que el terreno era arido y el agua escaza, tomo las semillas y entro deprisa a casa. Puso las semillas en la mesa, junto con las hierbas, se acerco ala cama y le dio un beso en la mejilla asu hermano, que dormia profundamente. Se apresuro a hervir las hierbas, para darle el té.
- Mateo,!Vamos, arriba! Toma esto y verás como te sentiras mejor.
Su hermano se sentia debil, así que solo que corespondio con una amorosa sonrisa.
-Descansa le dijo Simón.
Ya era tarde y estaba por atardecer, cuando Simón salio a lo lejos vio a sus padres venir con un paso que era lento y cansado, así que decidio correr a alcanzarlos, entuciasmado de verlos extendio sus brazos para brindarles un fuerte abrazo.
-Simón hijo ayuda a tu madre con las cosas tan pesadas, le dijo su Padre.
El día no fue muy bueno,no hemos vendido nada.Dijo su Padre.
- !No se preocupen yo tengo la solución!
-Que cosas dices Simón,le dijo su madre, dandole una caricia en la mejilla.
- !Sí , sí ! contesto Simón entuciasmado.
Al entrar todos ala casa, sus padres se alarmaron al ver que Mateo estaba en cama, su madre lo tomo en brazos angustiada, sin que él le diera respuesta.
-Tranquila madre, ya le he atendido con el té de hierbas de la cima de la montaña, que tú sueles darnos.
- De pronto interrumpio su padre para preguntar:
¿De dónde ha salido esto,señelando el costalillo de las semillas?
-Es eso de lo que queria hablarles, contesto Simón. Entuciasmado les conto todo lo que había pasado durante su ausencia y como aquella extraña mujer le había dado las semillas.
-Pero hijo, tú sabes que eso que plantar semillas en nuestros terrenos no es posible, han sido olvidados por el creador y no son fertiles.
-No, Padre estas semillas son especiales, ya que son producto de las buenas acciones, la mujer me explico que debiamos plantarlas antes del atardecer. Simón se puso de pie y dijo
-¡Vamos Padre no perdemos nada con intentarlo!
Su Padre voltio a ver a su mujer y ella le mivio la cabeza en señal de que si debían hacerlo. Y así fue como los tres salierón y plantaron las semillas hasta el atardecer.
Muy cansados todos se fuerón a dormir. Al día siguiente unos gritos de alegria los despertarón de golpe que los bajarón de salto de la cama. Era Mateo que ya estaba totalmente repuesto y que gritaba de alegria:
- ¡Milagro, Milagro¡ los terrenos han dado siembra, todos corrieron afuera de la casa y se dieron cuenta que así era, toda la casa estaba rodeada de grandes sebradios.
Desde entonces Simón da gracias a ese ser maravilloso que le obsequio aquellas magicas semillas, que le cambiarón la vida a él y su familia, esta seguro que donde quiera que este lo esta obserbando y que si obra de buena manera , sus acciones seran recompensadas.